Los estados miembros de la Unión Europea han votado a favor de la propuesta de la Comisión Europea de reducir la presencia de acrilamida en los alimentos. El nuevo reglamento exigirá que las empresas apliquen medidas obligatorias para reducir la presencia de acrilamida.
La propuesta de la Comisión Europea de reducir la presencia de acrilamida en los alimentos ha sido aprobada por parte de los países de la Unión Europea. El Consejo y el Parlamento Europeo dispondrán de tres meses para examinar el texto antes de su adopción definitiva por parte de la Comisión. La entrada en vigor podría estar prevista para la primavera de 2018.

Tras la votación, Vytenis Andriukaitis, comisaria de Sanidad y Seguridad Alimentaria, señaló que “hoy hemos dado un paso importante en la protección de la salud y el bienestar de los ciudadanos. La nueva regulación, no sólo ayudará a reducir la presencia de esta sustancia cancerígena, sino que también ayudará a aumentar la conciencia sobre cómo evitar la exposición a esta que a menudo proviene de la cocina casera “.

Asimismo, la Comisión iniciará debates sobre medidas adicionales, como la fijación de niveles máximos de acrilamida en determinados alimentos una vez que se adopte el presente Reglamento.

La presencia de acrilamida en alimentos

La acrilamida es una sustancia carcinogénica que se forma a partir de asparagina libre (aminoácidos) durante el procesos como freír, asar y hornear en a base de patatas, de cereales, café y sustitutos del café.

La presencia de acrilamida en los alimentos se detectó inicialmente en 2002 y, desde entonces, se ha realizado numerosas investigaciones para identificar medidas con las que conseguir reducir su presencia en los alimentos. La Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) confirmó en 2015 que la acrilamida es una sustancia cancerígena y que los niveles actuales de exposición en la dieta indican una preocupación con respecto a sus efectos.

EFSA también declaró que los niveles de acrilamida no han disminuido constantemente en los últimos años. Además, las investigaciones realizadas por los estados miembros sobre la base de la Recomendación de la Comisión demostraron que la aplicación por parte de los operadores de empresas alimentarias de las medidas de atenuación voluntarias para reducir la presencia de la acrilamida variaba ampliamente.

A raíz del dictamen de la EFSA, la Comisión inició conversaciones con las autoridades de los estados miembros para determinar las medidas reglamentarias adecuadas para reducir la presencia de acrilamida en los alimentos.

Fuente: sweetpress.com