Un equipo del Instituto de Agricultura Sostenible de Córdoba consigue eliminar el 90% de las gliadinas de este cereal, el grupo responsable de la intolerancia.
La celiaquía o intolerancia al gluten es un trastorno común en nuestros días, que provoca en aquellos que lo padecen toda una serie de reacciones adversas fruto del consumo de alimentos que contienen harina de trigo. La sintomatología de este trastorno gastrointestinal se caracteriza por una gran sensación de hinchazón abdominal, dolor estomacal e incluso diarrea.

Actualmente existen algunas variedades del trigo que no producen reacciones peligrosas. La industria alimentaria ha conseguido eliminar de algunos alimentos el gluten. Sin embargo, en algunos productos quedan restos de esta proteína. Ahora, un equipo de científicos españoles del Instituto de Agricultura Sostenible de Córdoba ha logrado deshacerse de las gliadinas, el principal grupo responsable que provoca esta intolerancia.

El equipo, dirigido por Francisco Barro, ha publicado sus resultados recientemente en la revista Plant Biotechnology Journal. En su trabajo, Barro y sus colegas explican cómo han usado una técnica de modificación genética capaz de eliminar el 90% de las gliadinas del trigo mediante la adición de genes que interfieren en el ARN de este cereal, evitando que se crearan estas proteínas.

Como este método dejaba los genes propios de las gliadinas intactos, Barro y sus colegas usaron la técnica de edición genética CRISPR para eliminar totalmente los genes de estas proteínas. En total, 45 copias del gen de la proteína gliadina, aunque en su trabajo los investigadores afirman que de momento han logrado acabar con 35 de dichas 45 copias.

Por el momento, aunque son pocas, aún quedan copias de genes pendientes de ser desactivadas mediante la técnica CRISPR. Aún así, los investigadores afirman que es posible usar este tipo de trigo para crear pan en forma de baguettes o panecillos.

Aunque algunos expertos afirman que esta creación es una buena noticia, es posible que algunos individuos sean reacios al consumo de alimentos modificados genéticamente, o bien que simplemente tengan miedo de que aún exista riesgo de sufrir intolerancias debido a que el resto de componentes del trigo siguen intactos.

Actualmente ya existen ensayos a pequeña escala con este trigo transgénico, con apenas 10 o 20 participantes con enfermedad celíaca, tanto en México como en España. Por el momento, aunque no se han publicado resultados oficialmente, los primeros hallazgos parecen alentadores.

Fuente: elespanol.com