De forma ilegal se realiza la compra y venta de carne de equino y en México la hacen pasar por carne de res para ser vendida a las carnicerías, que surten a restaurantes y taqueros y esa carne termina en un platillo que, sin darnos cuenta, no proviene realmente de donde se supone.
Investigadores de la UNAM y el Instituto Tecnológico de Sonora realizaron un estudio en diversos estados del país, en donde encontraron que además de que las carnicerías venden carne de caballo, esta contiene “concentraciones significativas” de clembuterol, un químico que aplican a los animales que servirán de consumo humano, dicha sustancia está prohibida también.

Por lo que no sólo en México se consume este tipo de carne sino que los daños por contener este químico son más graves.

El estudio también demostró que la carne es no se etiqueta de forma correcta, por lo que está disfrazada de res, siendo la carne molida más fácil de comercializar como carne de res.

El portal Sin Embargo tuvo acceso a la información del estudio e informa que el producto podría provenir de rastros clandestinos del país, por lo que autoridades ya se encuentran en un operativo de seguridad.

Mientras tanto, una encuesta ya realizada con anterioridad dio como resultado que el 74% de los mexicanos no ha consumido ni consumiría carne de equino y el 96% de los encuestados está a favor de una supervisión y vigilancia estrictas sobre procesos para etiquetar y vender carne.

La UNAM y el ITSON acudieron a sitios como carnicerías, supermercados, tianguis donde hay puestos y locales de comida en todo el país y las ciudades donde se encontró este tipo de carne fueron Aguascalientes, Zacatecas, Chihuahua y Pachuca.

Al menos ninguna ciudad de Baja California apareció en la lista, pero la alerta debe estar activa pues al momento de tener contacto con el químico clembuterol, en el cuerpo humanos se pueden presentar temblores y taquicardias.

Fuente: sandiegored.com